Es natural que tener miedo que tu idea sea robada, pero no se puede convertir en una realidad sin la ayuda de otros. Entonces cómo proteger una idea sin patente, si tarde o temprano, vas a tener que preguntar a un experto de la industria para evaluar tu producto o servicio. Vas a tener que colaborar con un fabricante o distribuidor. Pero las patentes cuestan miles de dólares y tardan años en ser emitidas. Y no puedes darte el lujo de esperar tanto tiempo para empezar a llevar tu producto al mercado.

Afortunadamente, hay maneras creativas para proteger activamente tu idea sin solicitar una patente. Aquí hay cuatro estrategias que protegerán tu idea de negocio de ser robada:como proteger una idea

Haz investigación

Antes de comenzar a trabajar con alguien nuevo, ya sea un individuo o una organización, haz un poco de investigación en línea. ¿Tienen un buen historial? ¿Encontraste queja sobre sus prácticas de negocio? Si encuentras algún motivo de preocupación, considera preguntar al respecto. Como todos sabemos, no todo lo que encuentras en Internet es verdad. Pero si sus prácticas comerciales parecen misteriosas aún antes de haber empezado a trabajar con ellos, eso no es una buena señal.

Usa estas tres herramientas legales – con la ayuda y supervisión de un abogado:

Acuerdo de No divulgación (NDA): Haz que todos los que trabajan contigo firmen un Acuerdo de No divulgación (NDA) que los compromete a guardar confidencialidad. Un NDA puede ser un acuerdo mutuo entre dos partes para no compartir información con terceros, o puede ir en un solo sentido (ya que estás compartiendo información sobre tu idea con ellos). Si el acuerdo no tiene una fecha de caducidad es mejor.

Acuerdo de no competencia: Si contratas a alguien para que te ayude, pídele que firme un acuerdo de no competencia. Un acuerdo de no competencia impide que una persona o entidad de inicie un negocio que competiría o amenace el tuyo en un radio establecido.

Acuerdo de trabajo por contrato: Si contratas a alguien para que te ayude a afinar tu producto, asegúrate de establecer que tú eres el propietario de todas las mejoras realizadas a la idea. Cualquier cosa que a ellos se les ocurra a, tú sigues siendo el propietario. Tendrás que nombrar a la persona que hizo las mejoras como un co-inventor en tu patente, pero no tendrá derechos de tu invento.

Consulta a la Oficina de Patentes y Marcas para obtener ayuda. Afortunadamente, las patentes no son las únicas herramientas disponibles para proteger nuestras ideas. En primer lugar, puedes presentar una solicitud de patente provisional. Puede hacerlo mismo en su página web.. La Oficina de Patentes también tiene un centro de atención telefónica para contestar preguntas y ofrecer orientación.

La presentación de una solicitud de patente provisional cuesta un poco más de $ 100, mientras que las patentes pueden costar miles de dólares en honorarios legales, dependiendo de la complejidad de tu idea. Una solicitud de patente provisional protege tu idea hasta por un año y te permite etiquetar tu idea como “pendiente de patente”.

Considera registrar una marca. Consulta cómo hacerlo aquí. Dado que los nombres se convierten en sinónimo de los productos, si tienes una marca registrada consolida la impresión de que la idea de que estás vendiendo está estrechamente relacionada con tu producto.

Construye relaciones con tus competidores. Esto puede sonar contradictorio, pero el establecimiento de relaciones mutuamente beneficiosas con tus mayores competidores es una de las mejores maneras de proteger tu idea.

 

Estos consejos le harán más difícil a otros robar tu idea. Con cualquier documento legal, asegúrate de consultar a un abogado para garantizar la exactitud y la protección de tu idea.

 

 

Si necesitas más información, escríbenos a contacto@latinosenvivo.com

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