Los huesos rotos o fracturas, son comunes en la infancia y, a menudo suceden cuando los niños están jugando o participando en deportes. Pero, cómo saber si tu hijo se rompió un hueso y no sólo es un golpe muy fuerte.

La mayoría de las fracturas afectan a las extremidades superiores: la muñeca, el antebrazo, y por encima del codo.

¿Cómo sé si se rompió un hueso?

Las caídas son comunes en la infancia, pero no todas las caídas resultan en un hueso roto. Los signos clásicos de una fractura son dolor, hinchazón y deformidad (que se parece a una protuberancia o cambio en la forma del hueso). Aunque algunas fracturas son más difíciles de ver.

Algunos de los signos que indican que tu hijo se rompió un hueso son:

  • Si tú o tu hijo escucharon que se tronó “algo”
  • Hay hinchazón, moretones o sensibilidad alrededor de la parte lesionada.
  • Es doloroso para tu hijo mover la parte lesionada, tocarla, o cuando haces presión; si la pierna está lesionada, es doloroso soportar peso en ella.
  • La parte lesionada se ve deforme.Cómo saber si mi hijo se rompió un hueso

¿Qué debo hacer?

Si sospechas que tu hijo tiene una fractura, debes buscar atención médica de inmediato.

Si tu hijo tiene cualquiera de los siguientes puntos, no lo muevas y llama al 911 para recibir atención de emergencia:

  • Si tu hijo pudo haberse lesionado gravemente la cabeza, el cuello o la espalda
  • Si hueso roto atraviesa la piel. Aplica presión constante con una gasa limpia o un paño grueso, y mantén a tu hijo acostado hasta que llegue la ayuda. No laves la herida ni empujes hacia cualquier parte el hueso que esta afuera.

Para las lesiones menos graves, trata de estabilizar la lesión tan pronto como suceda al tomar estos pasos rápidos:

1.- Quita toda la ropa de la parte lesionada. No fuerces la extremidad fuera de la ropa, puede que tengas que cortar la ropa con tijeras para evitar que tu hijo tenga más dolor innecesario.

2.- Aplica una compresa de hielo o compresas frías envueltas en tela. No pongas el hielo directamente sobre la piel.

3.- Coloca una férula improvisada en la parte lesionada:

  • Manteniendo la extremidad lesionada en la posición encontrada
  • Colocando relleno blando alrededor de la parte lesionada
  • Colocando algo firme (como una tabla o periódicos enrollados) junto a la parte lesionada, asegurándote de ir más allá de las articulaciones lesionadas
  • Mantén la férula holgadamente en su lugar con cinta de primeros auxilios o micropore.

4.- Obtén atención médica de inmediato, y no permitas que tu hijo coma, en caso de que una cirugía sea necesaria.

 

 

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